Docentes que creen, estudiantes que lideran

Liderazgo estudiantil

Creer en el potencial de cada estudiante no es solo una actitud, es una práctica pedagógica transformadora. Cuando las y los docentes confían genuinamente en las capacidades de sus estudiantes, abren espacios para la autonomía, el compromiso y liderazgo, convirtiéndose en protagonistas del aprendizaje y agentes de cambio dentro de sus propias comunidades educativas.

Docentes que creen, estudiantes que lideran
Docentes que creen, estudiantes que lideran

Cuando las y los docentes reconocen los logros y confían en la capacidad de sus estudiantes, se construye una cultura de seguridad y pertenencia. Esta mirada impulsa a niñas, niños y jóvenes a asumir responsabilidades, participar en iniciativas escolares y ejercer liderazgos positivos, contribuyendo activamente a la mejora de sus establecimientos y proyectándose como futuros líderes educativos comprometidos con su entorno.

Algunas de las metodologías que permiten desarrollar estas habilidades son el Aprendizaje Basado en Proyectos y Aprendizaje de Servicio, ya que permiten que las y los estudiantes asuman un rol activo en su proceso formativo. Al enfrentarse a desafíos significativos, toman decisiones, dialogan, se equivocan y vuelven a intentar, fortaleciendo habilidades clave como el pensamiento crítico, la comunicación y la responsabilidad. 

En este escenario, el rol docente se transforma en el de un guía que acompaña, orienta y genera las condiciones para que cada estudiante descubra sus fortalezas y se atreva a liderar.

Creer en el potencial transforma trayectorias

En la trayectoria de cada estudiante hay docentes que dejan una huella y una de las mayores satisfacciones es formar niñas, niños y jóvenes que despliegan sus capacidades y se transforman en agentes de cambio. En la Feria Modelo Pionero 2025 de Fundación Anglo American, conocimos a tres estudiantes y conversamos sobre cómo llegaron a ser líderes.

  • Martina Valdivia, estudiante de tercero medio de Administración de Empresas con mención en Recursos Humanos del Liceo Bicentenario Técnico Amancay:

Si hace cuatro o tres años alguien me hubiera preguntado dónde me veía en el futuro, jamás habría dicho que, en Washington D. C., Estados Unidos. Nunca lo imaginé ni lo creí posible. Todo cambió cuando llegó mi profesor Juan Claudio, un docente de ciencias extraordinario, que me dijo con total convicción: “Marty, postula, participa en este proyecto”. Yo acepté casi sin pensarlo, sin saber que ese pequeño impulso me llevaría a descubrir una versión de mí que no conocía, una estudiante que participaba, que hablaba en clases y que se atrevía a liderar. Gracias a su guía y confianza, postulé al programa Youth Ambassadors y, entre estudiantes de todo Chile, quedé seleccionada como una de las doce participantes, siendo además una joven de región, de un liceo público pequeño.

Hoy sigo sorprendida de estar aquí compartiendo mi experiencia y hablando del tipo de persona y de líder que soy ahora. Todo comenzó con esa gota de confianza, con ese “tú puedes” que mi profesor sembró en mí y que me hizo empezar a creer en mí misma. Por eso quiero invitar a las y los docentes a mirar con atención a sus estudiantes, especialmente a quienes no siempre destacan a simple vista, a quienes quizás no sobresalen al hablar, pero brillan en otras formas. A veces ese niño o niña que parece invisible está haciendo cosas increíbles y solo necesita que alguien crea en él o en ella. Yo lo confirmé hace poco, cuando supe que otros docentes me reconocían como la líder de mi grupo, una palabra que antes sentía demasiado grande para mí. Hoy sé que cuando un profesor cree de verdad en un estudiante, ese estudiante aprende también a creer en sí mismo.
 

Martina Valdivia, estudiante de tercero medio de Administración de Empresas con mención en Recursos Humanos del Liceo Bicentenario Técnico Amancay
Martina Valdivia, estudiante de tercero medio de Administración de Empresas con mención en Recursos Humanos del Liceo Bicentenario Técnico Amancay
  • Maximiliano Ríos Carrasco, estudiante de tercero medio con especialidad en Electricidad del Liceo Técnico Profesional Pedro Aguirre Cerda:

Recuerdo con claridad a mi profesora Lili y el momento en que me dijo que mi proyecto tenía potencial, pero que le faltaban innovación y tecnología. En ese entonces no entendía bien a qué se refería, pero sí comprendí algo fundamental: ella veía en mí capacidades que yo aún no lograba reconocer. Ese gesto de confianza fue decisivo para motivarme, atreverme a buscar nuevas oportunidades y proyectar mi futuro. Gracias a su apoyo, pude acceder a mi primer programa de tutorías, una experiencia pensada para estudiantes mayores, a la que llegué siendo aún muy joven gracias a mi esfuerzo y compromiso.

A partir de ahí se abrió un camino lleno de aprendizajes y desafíos. Participé en pasantías, programas de liderazgo tecnológico y experiencias de innovación vinculadas a mi carrera de electricidad, que pusieron a prueba mis habilidades y ampliaron mi mirada. Desde el mantenimiento de aviones en un aeropuerto hasta conocer maquinaria de gran escala en empresas como Komatsu, cada oportunidad fue confirmando mi vocación y fortaleciendo mi confianza. Hoy tengo la certeza de que cuando un docente cree en un estudiante y lo impulsa, puede cambiar por completo su historia y abrirle puertas que antes parecían impensadas.

Maximiliano Ríos Carrasco, estudiante de tercero medio con especialidad en Electricidad del Liceo Técnico Profesional Pedro Aguirre Cerda
Maximiliano Ríos Carrasco, estudiante de tercero medio con especialidad en Electricidad del Liceo Técnico Profesional Pedro Aguirre Cerda
  • Joaquín Henríquez Villacura, estudiante de segundo medio del Colegio José Sánchez de Martín, dirigente estudiantil:

Recuerdo con especial cariño un proyecto de Aprendizaje Basado en Proyectos, un podcast donde conversábamos sobre temas de actualidad e historia. No lo viví como una simple nota, sino como un espacio real para debatir, compartir ideas y desarrollar el pensamiento crítico junto a mis compañeros. Esa experiencia despertó en mí un entusiasmo que me hizo sentir escuchado y protagonista de mi propio aprendizaje, y que con el tiempo me llevó a asumir mayores responsabilidades dentro de mi comunidad educativa.

Ese camino me permitió convertirme en miembro del Consejo Consultivo de la Municipalidad y participar activamente en la creación de instancias de diálogo estudiantil. Aunque no estuvo exento de inseguridades y dudas, el apoyo de mi familia y el acompañamiento de mis profesores fue fundamental. Ellos no solo me enseñaron contenidos, sino que crearon espacios para alzar la voz y ejercer liderazgo. Hoy veo la participación juvenil como un proceso que debe cuidarse y fortalecerse en el tiempo, porque es clave para construir una sociedad más justa y participativa.
 

Joaquín Henríquez Villacura, estudiante de segundo medio del Colegio José Sánchez de Martín, dirigente estudiantil
Joaquín Henríquez Villacura, estudiante de segundo medio del Colegio José Sánchez de Martín, dirigente estudiantil
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educarchile
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